El lado oculto y benéfico de tus alimentos diarios

¿Sabías que si vives en el norte u occidente de nuestro país, existe un 20% de probabilidades de que tus hijos o sus amigos no estén desayunando todos los días?* En el sur de México, típicamente considerada la región de mayor rezago, es donde curiosamente los niños en etapa escolar desayunan con mayor frecuencia. Pero sin entrar en demasiado análisis, lo que es un hecho es que el desayuno es fundamental, y esta vez queremos darte una “lupa de gran poder” para asomarnos juntos a conocer algunos de los alimentos que son disfrutados por millones de familias cada mañana:

  • Leche o yogurt
  • Pan o cereales
  • Fruta entera o jugo
  • Huevo o algún otro tipo de proteína animal (jamón, salchicha, etcétera.)

A menos de que vivas cerca del campo, lo más seguro es que todos estos alimentos los hayas comprado en un mercado o supermercado. En ese caso, la mayoría de ellos son alimentos procesados. Tranquila, esto simplemente significa que han seguido una serie de pasos para llegar del campo hasta tu mesa, lo cual no es algo necesariamente malo. Veamos por qué:

Desayuno familiar, loncheras, mamas con actitud

Esa leche que ha recorrido un largo camino para llegar a tu refrigerador ahora tiene más cosas buenas. Como sabes, para que este alimento pueda conservarse en buen estado por más tiempo se le “pasteuriza”, lo que además le quita todo tipo de parásitos y bacterias –propios de la leche extraída directamente de la vaca. Pero el proceso no termina ahí, pues antes de ser envasada, se le enriquece con vitamina D y Calcio. La ventaja es que incluso llega a ser fortificada con una cantidad mayor de la que tenía originalmente al ser extraída de la vaca. Dependiendo de la cantidad que se ingiera diariamente, nos ayudará a recibir el promedio indispensable de micronutrientes y favorecerá a que los huesos de nuestros niños estén más reforzados contra las fracturas.

En el caso de los panes de caja, que se han vuelto inmensamente populares y accesibles, es interesante saber que si bien no todos están hechos con cereales enteros, muchos de ellos están elaborados a base de harinas enriquecidas con diferentes micronutrientes. Este proceso ha marcado importantes diferencias positivas desde hace décadas a favor de la buena salud de niños y adultos de países enteros. Por ejemplo, uno de los más importantes compuestos agregados al pan blanco es el vital ácido fólico (necesario para desarrollar el sistema nervioso del embrión humano), y también tenemos las diferentes vitaminas B (Tiamina, Niacina y Riboflavina, por mencionar algunas). Y si a ello le agregamos el enriquecimiento con Hierro, el resultado químico para nuestro organismo es muy cercano al de comer una rebanada de pan integral hecha a base de grano entero.

Otro ejemplo son los jugos envasados, pues a falta de tiempo o recursos para prepararlos de manera natural, esta alternativa se vuelve una sabrosa fuente de vitaminas adicionales, tales como el ácido ascórbico. En últimas fechas, se ha avanzado en nuestro país para normar y reducir la cantidad de calorías y azucares en las bebidas, ya que salvo sus regularmente altos niveles de azúcar refinada (y en algunos casos colorantes), los jugos son otra buena noticia en el desayuno. Elige aquellos que estén enriquecidos, descartando los que estén preparados con demasiado dulce.

Tampoco podemos dejar fuera a la sal. ¡Así es! Esa misma sal con la que seguramente le dimos sabor a ese rico huevo revuelto en la mañana, afortunadamente tiene una cantidad de adicional de Yodo que le permite a nuestra glándula tiroides funcionar adecuadamente. Para que te hagas una idea, consumir algo tan simple como una pequeña porción de yodo (también muy común dentro de las fórmulas usadas para enriquecer alimentos) nos evita calambres musculares, manos y pies fríos por una pobre circulación sanguínea, tendencia al aumento de peso, mala memoria, estreñimiento, depresión e incluso, dolores de cabeza.

Obviamente, el exceso de sal en la comida es considerado nocivo, pero esta condición negativa se debe más que otra cosa al sodio –el cual, en efecto, debe procurar evitarse en altas cantidades.

Conocer este lado oculto y benéfico de los alimentos que consumimos día con día., junto con la información e imaginación para irlos mezclando y la moderación para no abusar ellos, nos hará más informadas y podremos escoger cada vez mejor.

*Informe “La Nutrición en México” de Nestlé, 2013