Riesgos para el cuerpo a causa de la deficiencia de hierro

¿Qué es el hierro?

El hierro es un mineral que se encuentra en cada una de las células del cuerpo y a su vez participa en infinidad de procesos metabólicos. Una de las principales funciones por las que se conoce este mineral es porque forma parte de la hemoglobina de la sangre, encargada de transportar oxígeno a todos los rincones del cuerpo.

¿Por qué importa?

La falta de hierro, por lo tanto de glóbulos rojos y de la hemoglobina que contiene, deriva en una enfermedad conocida como anemia. La anemia es uno de los principales problemas de salud pública en México.

¿Qué causa la anemia?

La causa más común es el consumo insuficiente de alimentos que contienen hierro o exceder el de los que inhiben su absorción y asimilación.

¿Cómo sabemos si le falta hierro a nuestros niños?

Los síntomas más comunes de los niños que presentan anemia son:

  • Cansancio, sueño, irritabilidad, decaimiento o apatía, debilidad muscular
  • Sensación de falta de aliento o dolor en el pecho, sobre todo después de un esfuerzo físico
  • Vértigo (sobre todo al ponerse de pie)
  • Manos y pies fríos
  • Piel, labios y encías pálidas
  • Infecciones frecuentes
  • Uñas quebradizas, caída de cabello
  • Grietas en las comisuras de la boca

El antojo de alimentos poco frecuentes en la dieta del niño también puede ser una señal de la falta de hierro en la dieta. En los casos más intensos puede haber arritmia, soplos y otras cuestiones cardíacas.

¿Cómo consumirlo? (¿en qué alimentos se encuentra?)

La mejor fuente es la carne roja y las vísceras, seguidas de otras fuentes de proteína como pollo, yema de huevo, mariscos, salmón y atún. Después están las leguminosas, pan y arroz integral, frutas deshidratadas, cereales fortificados, verduras verde oscuro y almendras.

El capricho de su absorción

Si bien muchos alimentos contienen hierro, ya sea en su forma hem o no-hem (el primero se absorbe más que el segundo), el problema justo está en que no siempre es biodisponible para el cuerpo. De ahí que siga habiendo problemas de anemia en la población.

¿Cómo mejorar su absorción?

Aumentando y combinando el consumo de alimentos con vitamina C (cítricos como mandarina, naranja, limón, guayaba), vitamina A y carotenos (zanahoria, jitomate, pimiento rojo), ácido láctico (leche y yogurt) y sorbitol (edulcorante contenido en productos para personas con diabetes).

Moderando el consumo o separando los alimentos altos en hierro de: café, té, chocolate, bebidas de cola (por su contenido de taninos), cereales y productos integrales (contienen fitatos), vino tinto, leguminosas.

Y si el hierro está adicionado en un alimento fortificado, ¿funciona?

¡Claro! Siempre y cuando los productos industrializados adicionados con hierro (cereales de caja, galletas y pan, jugos, leche y yogurt) sean parte de una dieta correcta y que aporte todos los grupos de alimentos, todas las vitaminas, los minerales y suficiente agua. Asimismo, deben evitarse los alimentos que inhiben su absorción.