¿Se pierden los nutrimentos al cocinar?

Seguramente has escuchado que los alimentos pierden valor nutrimental cuando son cocinados. ¿Qué hay de cierto en esto?

Cocinar los alimentos es importantísimo para la salud, ¿te imaginas cuánto tiempo tardarías en masticar y digerir un trozo de carne cruda? Muchos alimentos como las leguminosas (frijol, haba, lenteja), semillas, carnes, trigo o huevo no se aprovechan de igual forma en su estado natural, pues nuestros dientes y sistema digestivo no están equipado para procesarlos. Además, algunos nutrimentos necesitan del calor para nutrirnos.

Si bien los expertos en nutrición recomiendan consumir los vegetales crudos y con cáscara, a veces esto no aplica. Algunos vegetales se aprovechan mejor cuando se cocinan; los tomates cocidos, por ejemplo, aportan más licopeno, un potente antioxidante relacionado en la prevención de cáncer, que los crudos. Otros vegetales que potencian sus cualidades nutrimentales cuando se cocinan son las espinacas, los espárragos, las setas y las zanahorias.

Vitaminas que se ahogan

Importantes vitaminas como la A, C, B1 (tiamina), B2 (riboflavina) y el ácido fólico contenidas en vegetales como el brócoli, el ajo, la arúgula y la coliflor son sensibles al calor, por lo que obtenemos más beneficios si las consumimos crudas.

Recomendaciones generales

  • Ya sea que las cocines o no, verduras y frutas por igual deben lavarse y desinfectarse correctamente
  • Prepáralas justo antes de consumirlas
  • Evita sumergir en abundante agua por mucho tiempo los alimentos. Prepáralos mejor al vapor
  • Si hierves los alimentos, espera a que el agua esté en ebullición antes de introducirlos
  • Utiliza el agua sobrante de la cocción para otras preparaciones
  • La cocción ideal para los vegetales es al dente, es decir, firmes por fuera y suaves por dentro
  • Utiliza verduras y frutas de temporada y de acuerdo a tu localidad (algunas vitaminas se pierden durante el transporte y el almacenamiento)
  • Prefiere alimentos que estén adicionados, enriquecidos o fortificados para compensar la carencia de nutrimentos