Un día saludable en la oficina

En México una jornada habitual de trabajo es de 8 a 10 horas. Eso quiere decir que estamos en la oficina una cuarta parte de nuestro día, pero el 50% del tiempo que estamos despiertos. Tengamos el trabajo que tengamos, ahí pasamos la mitad de nuestra vida, por lo tanto hay que tener hábitos saludables.

Te doy algunas ideas para que ese tiempo sume a tu salud, en lugar de restarle:

Día saludable en la oficina 1

Que los días no te tomen por sorpresa. Tómate unos minutos del fin para planear cómo será tu semana. Así como preparas tu ropa o los papeles de alguna junta, anticipa dónde comerás y qué necesitas llevarte para estar todo el día bien alimentado e hidratado. No esperes a comer donde caiga o a comprar cualquier cosa que te encuentres. Haz cada noche un plan y síguelo.

Día saludable de la oficina 11

Si de plano la vida no te da y tienes que comprar algo que te ayude a aguantar el hambre hasta llegar a casa, tienes que saber que hay unas opciones más saludables que otras. Busca productos que nutran, no nada más que llenen. En las tiendas encuentras yogurt con calcio, vitamina D o barritas de cereal fortificadas con fibra, vitaminas y minerales que son, sin duda, mejores que unas papas y un refresco.

Día saludable en la oficina 2

Intenta que al menos dos tiempo de comida sean en casa, quizá el desayuno y la cena. Esto hará que tu alimentación sea más saludable. Generalmente la comida que compramos en la calle es más alta en sal, grasa y carbohidratos, así como baja en proteína y fibra por ello necesitas completar tu dieta diaria con comida casera. Además, cuando comemos en casa, comemos menos cantidad y más barato.

Día saludable en la oficina 3

Si por alguna razón necesitas comer fuera recuerda no excederte en pan, pasta, arroz, tortillas, papa, etc. En todo caso, si puedes, busca las opciones con más fibra. Elige platillos con proteína (huevo, pollo, carne, pescado, queso) y siempre ve por los que sean sin grasa (no fritos, empanizados ni capeados). Las ensaladas deben ser de sólo de verdura y sin aderezo cremoso, usa vinagre, aceite (enriquecido con omegas), limón y sal.

Día saludable en la oficina 4

El peor error es salir a hacer la vida con el estómago vacío o lleno de café. Después de las horas nocturnas de ayuno necesitas gasolina, como el motor de un coche. Para nuestro cuerpo, la gasolina son los alimentos. Un poco de fruta y unas semillas son suficiente desayuno si a esa hora no tienes hambre y/o tiempo. Si hace falta, levántate 10 minutos antes pero come algo. Algunos cereales, galletas o barritas pueden ser alternativa ya que aportan cierta dosis de fibra y vitaminas. No son opción para el desayuno diario, pero su consumo esporádico soluciona el problema de la “prisa matutina”. Si le agregas un poco de leche o un yogurt será mucho mejor, un desayuno casi completo ya que tienen proteína, vitaminas y calcio.

Día saludable en la oficina 5

Trata de respetar tus tres tiempos principales de comida y altérnalos con pequeñas colaciones que pueden ser de fruta o verdura. ¿Qué tal unos pepinos o una manzana con limón, sal y chile? Para que sepas, en México la sal tiene yodo y el yodo es un mineral súper necesario para el buen funcionamiento de la tiroides, por lo tanto, de tu metabolismo.

Día saludable en la oficina 6

Lo que realmente hidrata tu cuerpo en horas de oficina es el agua sola. De 6-8 vasos al día mantendrá tu cuerpo sano, tu metabolismo activo y tu cerebro lúcido.

Día saludable en la oficina 7

Cuando salgas elije agua sola, mineral, de limón o jamaica. Te ahorrarás cientos de calorías que aportan las bebidas con azúcar o alcohol.

Día saludable en la oficina 8

Sin importar qué tipo de trabajo realices, siempre puedes mantenerte activo: camina en la oficina en lugar de usar el teléfono para contactar a un compañero, toma unos minutos después de comer para dar una vuelta, usa las escaleras, ponte de pie de vez en cuando… Esto mejorará la oxigenación total de tu cuerpo y tu cerebro y serás mucho más productivo.

Día saludable en la oficina 9

Todos pasamos por etapas complicadas en la vida y en el trabajo pero no dejes que eso descomponga tu salud. Respira profundo, bebe agua, tómate unos minutos para volver a tu centro y sigue el día.  Acuérdate: “nada es para siempre, todo pasará”. ¿Sabes qué puede ayudarte? Busca alimentos ricos en vitaminas del complejo B, vitamina C y E así como omegas, zinc, calcio, magnesio y potasio. Esta bomba de vitaminas y minerales va a ayudar a que te sientas relajado y en armonía.

Día saludable en la oficina 10

Finalmente en el trabajo pasas la mitad de tu vida adulta, mejor comienza a reconciliarte con él y si de plano no lo logras, busca otra opción pero no puedes (no debes) sufrir porque, si padeces el trabajo, eso se verá reflejado en otros aspectos de tu vida. Con estas ideas tendrás en tus manos tu salud y tu productividad.