Mamá por segunda vez

Bien dicen por ahí que ningún embarazo es igual a otro. Durante el primero sueles cuidar hasta el más mínimo detalle. Si bien todo embarazo debe ser planeado y vigilado por profesionales de la salud, después del primero solemos tirar -un poco- la toalla.

Para el segundo embarazo la mamá está mejor preparada tanto física como psicológicamente pero ¿qué hay de la nutrición? Una alimentación adecuada previa a la concepción es esencial para la formación de tejidos, el desarrollo neurológico y el crecimiento óseo del bebé. ¿Sabías que la capacidad de alcanzar el máximo potencial físico e intelectual de nuestros pequeños se determina en parte por la nutrición recibida durante la gestación y el primer año de vida? Pensando en eso, te presentamos los nutrimentos que toda futura mamá debe cuidar:

Acidofolico

También conocido como vitamina B9, es esencial para la formación del tubo neural (una estructura embrionaria que posteriormente se convierte en el cerebro y la médula espinal), de ahí la importancia de este micronutrimento durante la preconcepción y los primeros meses de embarazo.

Fuentes: verduras de hoja verde y oscura como las espinacas o las acelgas, frijoles, jugos de frutas enriquecidos y alimentos fortificados con ácido fólico tales como harinas, panes, cereales, pastas y arroz, entre otros productos de grano.

calcio

El crecimiento del esqueleto del feto necesita una considerable cantidad de calcio para desarrollarse. Si no ingieres suficiente calcio, el bebé lo tomará de tus reservas, es decir de los huesos, lo que puede provocar osteoporosis.

Fuentes: leche de vaca, yogurt, quesos, tortilla de maíz, amaranto, sardinas, charales.

omega3

Durante el embarazo aumenta el riesgo de carencia de este nutrimento, ya que las reservas de los tejidos maternos suelen disminuir porque se utilizan para el futuro bebé. La ingesta adecuada de ácidos grasos, Omega 3 DHA, está relacionada con el menor riesgo de partos prematuros y depresión post parto. Otras ventajas son un mejor desarrollo del cerebro, visión y corazón, ya que el DHA toma parte en la estructura de estos órganos.

Fuentes: pescados grasos (salmón,  sardina, atún, arenque),  y productos enriquecidos con DHA, como leches, aceites, jugos y otros.

hierro

Durante el embarazo, la demanda de glóbulos rojos aumenta para cumplir las necesidades de aumentar el volumen sanguíneo de la madre, el crecimiento del útero, la placenta y el propio feto.

Fuentes: principalmente se encuentra en los alimentos de origen animal como las carnes rojas, las vísceras, el huevo, los mariscos y la leche.

Otros dos elementos importantísimos a considerar son el agua, que sirve para transportar nutrimentos y desechos, además ayuda a mantener la temperatura corporal y la fibra (que junto con el agua) contribuye a mantener la salud digestiva.