Los beneficios de la lactancia materna sobre el desarrollo y salud cognitivos y del sistema nerviosos central en el cerebro

El embarazo es una etapa crucial para el desarrollo del bebé, incluido el desarrollo y crecimiento de su  cerebro. Después, durante los siguientes meses de vida, y hasta los 2 años, el desarrollo y crecimiento acelerado sigue. De hecho, el  cerebro del bebé, durante el embarazo, alcanza el 25% de su peso total, mientras que en los primeros 1000 días de vida crece el 80% restante, para alcanzar, casi su peso adulto. Por lo tanto, en este periodo la calidad de la dieta del pequeño es importantísima  para garantizar el crecimiento acelerado del cuerpo, sobre todo en el primer año de vida en el que el bebe crece en promedio el 50% de su talla al nacer, habiendo medido el día de su nacimiento en promedio 50 cm para alcanzar en su primer cumpleaños  en promedio 75 cm de talla, mientras que casi triplica su peso, de cerca de 3.0 kg al nacer a cerca de 10 kg al cumplir un año.  Pero, mas allá del crecimiento del cuerpo, la calidad  de la dieta debe de considerar el crecimiento y desarrollo del cerebro, para el que es una etapa crucial que  marcará las probabilidades de desarrollo cognitivo los periodos de atención e incluso el éxito escolar. Y, para las madres que lactan, que es la recomendación de la Organización Mundial de la Salud,  cuidar la calidad de su propia dieta, es fundamental para garantizar la de su pequeño

Existen algunos nutrientes esenciales para el desarrollo del cerebro en esta etapa, la del lactante . Por ejemplo, en esta etapa de la vida los requerimientos de DHA omega 3, un ácido graso de cadena larga y esencial que el cuerpo requiere todos los días. Este ácido graso es un componente estructural fundamental para el desarrollo del cerebro que, de hecho, es el bloque constructor   fundamental, hasta en 97% del total de los lípidos del cerebro, el más importante de sus componentes. Adicionalmente, los bebés antes del año, en etapa lactante, requieren cantidades importantes de ácido araquidónico, un ácido graso esencial de la familia omega 6 que se encuentra, como el DHA de forma natural en la leche materna. El ARA juega un papel fundamental en el desarrollo cognitivo, visual e inmune durante la infancia y es un acido graso esencial ,que el cuerpo requiere todos los días.

Mientras que el ARA es abundante en las dietas occidentales, y, por lo tanto, debe de serlo también en la leche materna, el alimento recomendado durante el primer año de vida, el DHA es más difícil de encontrar y se ubica de forma casi exclusiva en los pescados grasos, de agua fría, como la sardina, el arenque, la macarela, el atún fresco o el salmón , que no son pilares de la dieta occidental y por lo tanto, presumiblemente no son muy abundantes en la leche materna. Peor aún, la conversión de otros ácidos grasos omega 3 en DHA es poco eficiente en el cuerpo, cercan a 1 en 100.

Hoy, por suerte, es fácil para las  mujeres que  están amamantando a sus bebés consumir cantidades adecuadas de DHA, para garantizar su transferencia en leche materna de gran calidad,  al ingerir suplementos dietéticos de alta calidad, y vitaminas o multivitamínicos prenatales combinados con DHA, ya sea en la misma cápsula o de forma paralela. Es una buena idea, por lo tanto, para las madres que están lactando, para asegurar la calidad de su dieta y sobre todo su aporte de ácidos grasos esenciales, discutir con su profesional de la nutrición, continuar el consumo de las vitaminas y/ o multivitamínicos consumidos  en  el embarazo durante este periodo de la vida, hasta que se haya destetado al pequeño, para así apoyar el desarrollo cerebral y cognitivo de su bebé en desarrollo.