¿Cómo leer el etiquetado nutrimental?

¿Porqué debemos leer el etiquetado nutrimental?

Todos sabemos que nuestra alimentación influye en nuestra salud. Para alimentarnos correctamente es importante conocer qué alimentos debo comer regularmente, cuales debo limitar y en que proporción deben estar presentes los diferentes alimentos en mi dieta. Los alimentos industrializados forman parte importante de nuestra alimentación hoy en día y para elegir los más adecuados para nuestras necesidades es importante leer la información que se nos proporciona de ellos en el empaque.

Una primera información muy valiosa para conocer un productos envasado es leer la lista de ingredientes:

 

Por norma siempre el primer ingrediente es el que contiene en mayor cantidad y así sucesivamente. ¿Qué debemos de buscar ahí? Por ejemplo, si el azúcar (fructosa, sacarosa, glucosa, etc.) o la grasa es uno de los primeros ingredientes porque eso significa que está presente en mayor cantidad que el resto de los ingredientes en el alimento.

¿Porqué el azúcar y la grasa? Porque son dos nutrimentos que consumidos en exceso han sido relacionados con el sobrepeso y la obesidad aunque es importante resaltar que este problema obedece también a otro sin número de factores. El sobrepeso y la obesidad a su vez incrementan la incidencia de enfermedades como las cardiovasculares y la diabetes.

Hay que recordar que la obesidad es una enfermedad generada por muchos factores y la alimentación inadecuada es sólo uno de ellos.

Por eso hoy día los productos industrializados en México por norma deben incluir un etiquetado en la parte frontal donde se declare el contenido de energía por porción y/o por envase y la energía que aportan la grasa saturada, otras grasas y los azúcares totales, así como el contenido de sodio, esto para ser más visible la información.

 

Además, en el etiquetado frontal podemos identificar qué porcentaje de las calorías que podemos consumir provenientes de azúcares o de grasas contiene el producto y el porcentaje de la cantidad total de sodio que podemos consumir.

Importante es moderar el consumo de alimentos o bebidas que tengan un valor alto en la sección de “%”.

Y atención: solamente el valor energético no esclarece si el alimento es rico o no en vitaminas y minerales. Hay que acordarnos del concepto de la densidad nutricional de los alimentos, o sea, la cantidad de nutrimentos (vitaminas, minerales, fibras…) que existe en cada caloría de ello. Los alimentos fortificados e enriquecidos pueden ser buenas opciones.

El porcentaje de la ingesta diaria de vitaminas y minerales que se declara en el etiquetado facilita la identificación de una buena fuente de esos nutrimientos:

En otros países el etiquetado frontal se maneja un poco diferente aunque siempre buscando el mismo objetivo, ayudar al consumidor a tomar decisiones informadas de los alimentos que va a consumir.

Por ejemplo, en el Ecuador, el etiquetado nutrimental se hace a partir del semáforo nutricional donde se puede distinguir fácilmente si el producto tiene un contenido alto, medio o bajo en grasas totales, azucares y sodio.

Y en Chile se hace a través de los sellos de advertencia en donde fácilmente nos damos cuenta si el producto es alto en azúcares, grasas saturadas, sodio o calorías.

 

Por último otra fuente de información sobre las propiedades del alimento en la etiqueta es el cuadro de información nutrimental que es el que ha existido ya desde hace muchos años. Este cuadro nos dice poco a simple vista sobre si el  alimento es alto o bajo en calorías, grasas, azucares y sodio, sin embargo, si nos da información sobre la cantidad de carbohidratos, proteínas, grasa, fibra, sodio y energía por porción que contiene y, si el producto esta fortificado con vitaminas y minerales también se declaran en el cuadro nutrimental.

 

 

Ser responsable de nuestra salud es informarnos de los alimentos que queremos consumir para elegir los más adecuados para nosotros. Leer etiquetas es estar informados.