Deficiencia de vitaminas en la infancia.

Sabemos que hoy el número de niños desnutridos disminuyó. Sin embargo, el número de niños obesos aumentó desproporcionalmente. Esto no quiere decir que los niños estuvieron más nutridos. Por lo contrario, la falta de micronutrientes, como las vitaminas y minerales, aparecen mismo con el exceso de peso, en virtud de la alimentación desequilibrada.

Este cuadro es conocido como hambre oculta y alcanza a una de cada cuatro personas mundialmente. Tiene este nombre porque muchas veces la falta de vitaminas, en la etapa inicial, no se manifiesta clínicamente.

Esto es muy preocupante para los niños, una vez que estén en la etapa de crecimiento acelerado, y necesitan de vitaminas y minerales para que se desarrollen adecuadamente. Las principales deficiencias encontradas en el rango de 2 a 12 años son de hierro, vitamina A, zinc, calcio y vitamina D. La falta de hierro lleva a la anemia, la de vitamina A es la principal causa de pérdida de visión en ese rango, la de zinc disminuye el sistema de defensa, y la de calcio y la vitamina D perjudican el crecimiento y la salud de los huesos y dientes.

Para evitar que estas señales aparezcan, debemos estar atentos a la alimentación de los pequeños. Una alimentación sana, variada, equilibrada y colorida es fundamental para el mantenimiento de la salud y debe ser rica en frutas, verduras, legumbres, granos integrales, pescados y carne roja, para obtener el hierro necesario. Si el niño es vegetariano, busque un médico o nutricionista especializado para adecuar la dieta con alimentos fortificados y suplementar algunos de esos nutrientes.

Pero el reto no termina ahí. Muchas veces los niños están más interesados en jugar a comer o son selectivas y rechazan esos alimentos. En esos casos, además de no dejar de ofrecer esos alimentos-fuentes de forma variada, para fomentar a los niños que lo prueben, podemos optar también por alimentos enriquecidos o fortificados.

Existen leches enriquecidas con hierro y vitamina A, jugos con vitamina D y DHA, y esa grasa buena que se encuentra en peces de agua salada y esencial para la salud del cerebro, ojos y corazón. ¡Y recuerde que los niños siguen ejemplos, por eso los papás también deben de seguir una alimentación sana y practicar actividad física!

ABRAN. Fortificação de alimentos: Uma estratégia no combate às deficiências nutricionais. 2015

CARVALHO, C.A.C. et al. Food consumption and nutritional adequacy in Brazilian children: a systematic review. Rev. Paul. Pediatria, 2015.

PNDS. Dimensões do processo reprodutivo e da saúde da criança. Ministério da Saúde, Brasília: 2009