Tips para una lonchera saludable

En los últimos años se ha reconocido ampliamente el papel de los refrigerios en la dieta correcta. Hoy sabemos que los seres humanos necesitamos comer más seguido (de preferencia cada cuatro horas) para  promover un mejor metabolismo y sostener el crecimiento,  sobre todo en el periodo escolar. La energía de los alimentos es liberada en la digestión y absorción  en exactamente tres a cuatro horas, por lo que comiendo seguido  se evita la debilidad y el cansancio. Además, se ha visto que un cuerpo que se alimenta con una dieta fraccionada tiende a tener un metabolismo más rápido y a mantener más fácilmente un peso  corporal saludable. Por el contrario, cuando uno se salta comidas o deja pasar mucho tiempo entre una y otra, no solo el metabolismo se hace más lento, sino que uno tiende a comer muy rápido y con mucho apetito, muchas veces comiendo de más, lo que a largo plazo se asocia con la ganancia de peso.

Para los niños, a quienes les es difícil reconocer que tienen hambre, y se sienten débiles y de mal humor cuando no tienen suficiente energía,  es especialmente importante fraccionar la dieta.

Determinar si un niño tiene hambre es relativamente fácil. El niño está inquieto e irritable, se mueve mucho o incluso puede llegar a estar letárgico y muy cansado ; y,  buscará comida a su alcance. Hablará mas de los alimentos  que le gustan y estará mas dispuesto a probar cosas nuevas.  Sus ojos estarán muy abiertos y su boca salivante, húmeda.

Cuando un niño esta saciado, de repente suelta el cubierto con el que come  y no quiere un bocado más. Mueve la cabeza hacia un  lado,  cuando se le ofrece alimento, cierra su boca persistentemente , y se siente inquieto por irse de la mesa. Además no quiere esperar, ni probar el siguiente platillo ni quiere, siquiera hablar de ello.

Por eso, se  recomienda  incluir  todos los días tres comidas principales y dos pequeños refrigerios en intervalos de entre 3 y 4 horas, además de una hidratación correcta, a lo largo del día. Lo importante no solo es fraccionar la dieta sino incluir en cada comida, incluso los refrigerios, alimentos valiosos por su aporte nutrimental y de moderado aporte en calorías. Así, la  dieta correctamente fraccionada ayuda a los niños a  obtener todos los nutrimentos que requieren mientras mantienen u obtienen un peso corporal más saludable.

 

E invita e incentiva  tus hijos a contribuir en la compra, selección y armado del refrigerio. Comprar y preparar sus propios alimentos da a los niños un sentido de autoeficacia que les ayuda a adoptar más fácilmente hábitos más saludables.

Referencias:

  1. WHO; Healthy diet, fact sheet 394, September 2015, consultado  en; http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs394/en/,  febrero 22, 2018.
  2. Ana Bertha Pérez LizaurLeticia Marván Laborde; Manual de dietas normales y terapéuticas: los alimentos en la salud y en la enfermedades, quinte reimpresión, La Prensa Médica Mexicana, 2005
  3. Acuerdo mediante el cual se establecen los lineamientos generales para el expendio o distribución de alimentos y bebidas en los establecimientos de consumo escolar de los planteles de educación básica; consultado en : https://www.sep.gob.mx/work/models/sep1/Resource/635/3/images/acuerdo_lin.pdf , febrero 22, 2017
  4. Acuerdo nacional para la salud alimentaria; lineamientos para el refrigerio escolar; consultado en http://www.uaq.mx/investigacion/revista_ciencia@uaq/ArchivosPDF/v6-n2/11Articulo.pdf, febrero 22, 2018.