Mentiras y verdades acerca de las vitaminas (y otros nutrimentos)

En la consulta de pediatría he escuchado incontables veces frases que se refieren a las vitaminas como si fuesen sustancias que rayan en lo mágico. Por ejemplo:

“Doctor, ¿puede mandarle unas vitaminas a mi hijo? Es que lo veo muy debilucho”

“Vengo a pedirle que nos mande unas vitaminas a todos [los miembros de la familia], y si pueden ser inyectadas mejor, para que nos recuperemos pronto”

“Por favor no le mande vitaminas a mi hija. Yo de pequeña era muy delgada, pero siempre me dieron muchas vitaminas y por eso ahora tengo mucho sobrepeso y nunca he podido llegar a mi peso normal”

Para quitarles ese halo mágico, te voy a llevar de la mano para explicarte de qué estamos hablando. Primero necesitas saber que estamos hablando de nutrimentos, es decir, de aquello que obtenemos de los alimentos para vivir. Existen macronutrimentos de los que principalmente obtenemos energía y elementos para dar mantenimiento a nuestro cuerpo. Estos son carbohidratos (azúcares), grasas y proteínas. Necesitamos consumirlos de forma regular y en cantidades relativamente grandes (gramos) al día para sobrevivir.

Por otro lado, están los micronutrimentos. Se llaman así porque necesitamos cantidades muy pequeñas de ellos al día (décimas o centésimas de gramos), pero son importantes porque el cuerpo los necesita para realizar funciones vitales. Tal vez el más conocido es el hierro, se necesitan cantidades pequeñas, pero si no se consume ese poco se puede desarrollar anemia y la sangre pierde su capacidad de llevar oxígeno a las células.

Existen varios tipos de micronutrimentos,   las vitaminas son las más conocidas, son sustancias orgánicas complejas contenidas en alimentos que necesitamos ingerir de forma regular para que las funciones del cuerpo y que nuestro cuerpo no puede producir o no lo hace en forma suficiente. A su vez hay dos tipos de vitaminas, hidrosolubles (que se mezclan en agua) y liposolubles (que se mezclan con grasas y aceites). Para efectos prácticos esta diferencia nos es importante porque las vitaminas hidrosolubles prácticamente no las podemos acumular en el cuerpo y necesitamos ingerirlas frecuentemente, mientras que las liposolubles las podemos almacenar en el hígado y en el tejido graso.

Los minerales son elementos de la naturaleza como el hierro, el zinc y el yodo, entre otros.

Los ácidos grasos esenciales son algunos tipos de grasas que son importantes no sólo para obtener energía de ellos sino también para el funcionamiento de algunos tejidos, especialmente el nervioso. Esto incluye los ácidos grasos omega 3 y omega 6. De ellos uno de los más importantes es el DHA (Ácido docosahexanóico) sumamente importante desarrollo adecuado del cerebro en niños y para ayudar a prevenir enfermedades cardiovasculares en adultos.

oscoo osDe todos ellos se han establecido recomendaciones diarias de consumo, que idealmente deben provenir de alimentos que los contienen de forma natural o aquellos que están enriquecidos. Estas recomendaciones se llaman “Ingestión diaria recomendada” abreviada como IDR y cada micronutrimento tiene cantidades establecidas para adultos y para niños.

Ahora que sabes cuál es la diferencia entre ellos, vamos a dejar claras algunas ideas:

  1. No todos los micronutrimentos son iguales

Por practicidad se han unido en preparaciones o se suplementan en conjunto, habitualmente se menciona como “vitaminas y minerales”. Algunos alimentos se suplementan con ciertas cantidades de estos y se menciona que están enriquecidos. Sin embargo, lo recomendable es revisar qué tanto contienen y saber cuánto del IDR cumple.

  1. Las vitaminas causan aumento de peso
    Las vitaminas no tienen calorías, es decir, no suministran energía. Ya sea porque se considera que un niño tiene peso bajo y parece una buena idea estimular su apetito, o porque una persona (niño o adulto) cuida su peso y quiere evitar ganarlo, los complejos vitamínicos se han relacionado con ganancia de peso. Sobre esto sabemos que particularmente las familias que se agrupan como Complejo B pueden estimular el apetito, especialmente cuando se combinan con ciertos aminoácidos como Lisina o Carnitina. Fuera de ello, culpar a las vitaminas de un incremento desmedido de peso es una idea equivocada.
  2. ¿Cuánto tiempo deben tomarse?

Existe la idea de que es mejor tomar “megadosis” de vitaminas de forma ocasional, la realidad es que es mucho mejor tomar cantidades pequeñas de forma diaria, porque esa es la forma en que nuestro organismo aprovecha mejor los micronutrimentos.

  1. La vía de administración importa

Siguiendo la idea anterior, es común la creencia de que puede ser suficiente la administración de grandes cantidades de dosis durante unos días por vía intramuscular (inyectada) es más efectiva. En realidad, cuando se consume junto con alimentos la disponibilidad de la mayor parte de estos nutrimentos es mucho mejor.

Espero que estas ideas te ayuden a entender mejor los micronutrimentos y que esto te invite a leer más sobre el tema.

Para saber más:

Guía de alimentos para la población mexicana (IMSS)

Disponible en: http://www.imss.gob.mx/sites/all/statics/salud/guia-alimentos.pdf