Día mundial de la alimentación; lo que significa para los niños en edad escolar

En octubre de cada año, celebramos el día mundial  de la alimentación.  La alimentación como fenómeno complejo que implica desde la producción y disponibilidad de alimentos variados, accesibles e higiénicos, hasta el consumo suficiente y adecuado de los mismos. Y, aunque en muchas ocasiones se utiliza el marco de la celebración de este día para hablar de uno de los grandes problemas epidemiológicos relacionados con la alimentación, la obesidad, nosotros quisiéramos hoy hablar, más bien, de otro de los retos de nuestra selección y consumo de alimentos, y, que es especialmente importante en los niños en edad escolar, la desnutrición especifica de ciertos nutrientes.

Cuando pensamos en desnutrición, tendemos a pensar en los niños de comunidades rurales, muchas veces indígenas y de escasos recursos económicos. Tal vez te sorprenda saber que, muchas veces los problemas de desnutrición, sobre todo los asociados con un nutriente en particular, también son comunes en niños de otros extractos sociales, económicos y que pueden verse bien alimentados, saludables, y en un peso correcto. Y es que estas desnutriciones, las específicas a un nutriente, difícilmente se ven y  muchas veces solo pueden ser identificadas por los expertos a partir de los síntomas que se manifiestan a consecuencia de la deficiencia.

Son los micro nutrientes, también conocidos como vitaminas y minerales, los responsables de este tipo de desnutrición más silenciosa y tan común: aunque sólo se necesitan en cantidades ínfimas son los elementos esenciales para que el cerebro, los huesos, la piel y los órganos del cuerpo se mantengan saludables. Y, aunque pueda ser que un niño se vaya dormir todas las noches con el estómago lleno, la carencia de micro nutrientes significa que su cuerpo  permanece  hambriento de una buena nutrición, este fenomeno también es conocido como hambre oculta.

Curiosamente estos niños desnutridos hasta cierto grado, pueden entonces presentar sobrepeso y obesidad de una forma más sencilla en la etapa escolar: su cuerpo hambriento los impulsa a buscar alimentos aun cuando están satisfechos y consumen suficientes calorías.

La falta de nutrientes micro  tiene un impacto sobre el desarrollo escolar, el crecimiento, la fortaleza muscular y la capacidad del cuerpo de  defenderse de los agentes infecciosos. 

En estos mismos niños en edad escolar, este tipo de  desnutrición puede estar relacionada más que con la disponibilidad de alimentos que se encuentran en su casa o con su ambiente,  con sus propias elecciones:  es allí donde los adultos podemos ayudarlos, asegurándonos de que en la despensa y el refrigerador de nuestras casas se encuentren siempre abundantes verduras y frutas frescas, platillos ricos en  cereales integrales y leguminosas y productos de origen animal magros  o descremados de buena calidad. En las manos de los adultos también está la capacidad de elegir, seleccionar y comprar, así como ofrecer a los niños, alimentos fortificados  con minerales esenciales y vitaminas, que se diseñan pensando precisamente en estas micro deficiencias nutrimentales  y en ayudar a prevenirlas y resolverlas; que brindan a los niños muchos de los nutrientes de los que su dieta puede ser escasa, entre los que destacan el calcio  y  la vitamina D, el ácido  fólico y otros compuestos del complejo B,  el zinc y hierro así como  la vitamina A.

Para poder explicar un poco estas micro deficiencias a las que los niños en edad escolar son tan susceptibles, tomemos como ejemplo al yodo;  la principal causa de daño en el cerebro y en el desarrollo  y  crecimiento en los primeros años de vida se puede asociar, directa o indirectamente  a la falta de yodo. Sus efectos más devastadores ocurren durante el periodo del desarrollo fetal y en los primeros años de la vida del niño, en los que se relaciona con problemas en la tiroides e incluso una forma devastadora de retraso mental conocida como cretinismo. Pero aun así, en la etapa escolar es frecuente encontrar niños con deficiencia de yodo…..son los alimentos fortificados con yodo, como la sal, un magnífico vehículo de este nutriente difícil de encontrar en la dieta para prevenir esta devastadora deficiencia.

Otros ejemplos importantes de carencias o deficiencias marginales  frecuentes en niños en edad escolar corresponden al calcio, que impacta al crecimiento desde el útero en adelante, y,   las vitaminas del  B  , en particular al ácido fólico, cuya deficiencia, durante el embarazo y los primeros meses de vida puede conducir a una serie de complicaciones en la salud de la madre y el bebé en el crecimiento entre las que se encuentran problemas en el  desarrollo del tubo de neuronal del pequeño con graves consecuencias neurológicas y de desarrollo. 

En la etapa escolar el calcio, en combinación con la vitamina D son esenciales para  sostener  el crecimiento, mientras que las vitaminas del complejo B a la que pertenece el ácido fólico, que ayudan y coadyuvan  en el metabolismo de los macro nutrientes,  y al mismo tiempo son importantes para el desarrollo neurológico que mejora las conexiones de las terminaciones del sistema nervioso en el cerebro,  así  mejorando el potencial de rendimiento escolar.

Celebremos, pues, este día mundial de la alimentación siguiendo algunas de las estrategias que el UNICEF, el organismo para el cuidado de los niños de la Organización de las Naciones Unidas recomienda para prevenir las deficiencias en la dieta de los niños  en peso corporal adecuado:

  • La primera estrategia es la diversificación dietética  que ayuda  y educa a las familias a acceder a una gama amplia de alimentos ricos en nutrientes, promoviendo una dieta variada…..elige siempre una dieta variada, rica en alimentos frescos y en temporada a los más pequeños de casa.
  • En segundo lugar, el UNICEF recomienda el enriquecimiento a gran escala de los alimentos con micro nutrientes: este es el proceso de añadir micro nutrientes esenciales y potencialmente deficientes en alimentos que la población regularmente consume y que los niños y sus padres tienden a elegir y preferir….
  • Y, el  tercero es el enriquecimiento de los alimentos destinados a los niños, ya sea proporcionando los cuidadores de los niños alimentos fortificados  o fomentando en ellos, los padres y cuidadores, la selección,  la compra y el consumo de alimentos fortificados con micro nutrientes,  que mejoran la calidad de la dieta, sin aumentar la cantidad de calorias consumidas ni promover la ganancia de peso.

Estas estrategias, junto con la prevención y el tratamiento de las enfermedades infecciosas de las vías respiratorias y del sistema gastro intestinal pueden reducir al mínimo la pérdida de micro nutrientes en la dieta de los niños y asegurar su concentración adecuada en los alimentos que los niños de por sí, consumen habitualmente, reduciendo  así las carencias de nutrientes en la dieta de este grupo extremadamente vulnerable.

Feliz día de la alimentación!  Cuida la  calidad de la dieta de tu familia y  asegúrate que tus niños no sean víctimas de la deficiencia de micro nutrimentos esenciales, seleccionando y ofreciéndoles alimentos ricos, densos en nutrientes esenciales y de un moderado aporte calórico, como lo son los alimentos fortificados.

Referencias:

  1. UNICEF. Micro nutrientes y nutricón; https://www.unicef.org/spanish/nutrition/index_iodine.html?p=printme consultado el 20 de agosto de 2018