Un fin de año saludable para tus niños

 

Énfasis en vit, min y lípidos

Se acerca la época de fin de año, la época de las fiestas, los brindis, los amigos y la familia. Es, sin duda, una época divertida, llena de alegría y cercanía, pero también una época cansada, desgastante y que puede ser muy estresante. Para los niños de la familia esta época, por desgracia, también puede ser una época de  cansancio excesivo, y de enfermedades infecciosas, sobre todo las respiratorias, que se asocian, para los que estamos en el hemisferio norte con el frio y la resequedad en el ambiente, y para quienes están en el hemisferio sur, con los cambios bruscos de temperatura, el calor y las incipientes lluvias.

 Así que, cuidar el cuerpo y la salud en esta época es tan imperativo como envolver y comprar regalos, agendar eventos y arreglarse o peinarse….y sobre todo, es importante y prioritario,  ayudarle a nuestros pequeños a mantenerse sanos en esta temporada, que tanto disfrutan.

Para nuestros niños, cuidar el descanso  y el sueño es una gran estrategia en esta época, porque un sueño inadecuado  o pobre y un descanso incompleto contribuyen a la baja de las defensas en el cuerpo, y a aumentar la probabilidad  de padecer enfermedades infecciosas  típicas de la época, como las respiratorias. Un cuerpo cansado, además, se tarda más tiempo en recuperarse de las enfermedades infecciosas que ya se  han contraído. También es importante mantener las rutinas de ejercicio y promover la actividad física, que mantiene fuertes las vías respiratorias abiertas el apetito y activos los sistemas de respuesta  de nuestros pequeños. Ambas estrategias además, los ayudan, a nuestros niños, a estar de buen humor y contentos.

La alimentación es fundamental en este fin de año. Sin duda, el día de fiesta, durante la comida de festejo,  es difícil comer de manera 100% saludable, completa y equilibrada, pues estas comidas tienden a ser ricas en azucares, sodio y grasa y bajas en fibra,  pero el resto de las comidas vale la pena hacer un énfasis especial en  cuidar la calidad y la cantidad de alimentos consumidos. La salud, el peso corporal, la excreción y en gran parte la conducta del pequeño, dependen de gran manera de la calidad de su dieta todos los años, incluidos los especiales y llenos de celebraciones.  Y el día de la fiesta, cuida que los niños consuman, por lo menos, algo de verdura y de fruta, se moderen con los postres y dulces y beban preferentemente, agua sola o jugos fortificados.

Cuida que tu pequeño siga consumiendo una dieta fraccionada, con sus tres comidas formales a lo largo del día,  y sus dos pequeños refrigerios, y que beba suficiente agua. Pon atención en que sus prisiones de verduras y frutas sean abundantes y sean incluidas en cada comida  y que tenga el tiempo  y la clama suficiente para comer a su ritmo y sin presiones.

Pero de forma más importante, cuida en esta temporada navideña, la calidad de las comidas y colaciones que ofreces a tus hijos. Una forma especialmente sencilla y efectiva de cuidar la dieta de nuestros pequeños es incluyendo a en sus comidas alimentos fortificados con vitaminas, minerales y ácidos grasos esenciales.

Las vitaminas A, C y E son poderosos antioxidantes que ayudan a mantener las membranas protectoras y los tejidos del sistema digestivo y respiratorio, sobre todo,  húmedos y flexibles, lo que ayuda a repeler a los agentes infecciosos de todo tipo que causan las muy molestas enfermedades de fin de año en nuestros niños y muchas veces en las madres embarazadas y los adultos de la tercera edad.

Cuando nuestras membranas se resecan y se vuelven poco flexibles, son más propensas al ataque de los agentes infecciosos y nos cuesta más trabajo resolver las enfermedades respiratorias digestivas y de la piel, tan comunes en épocas de fiesta.

Las verduras y las frutas, son, sin duda, algunas de las mejores fuentes de estas y otras vitaminas esenciales, incluidas  las del complejo B. Sin embargo, es difícil que los niños cumplan la recomendación de consumo de verduras y frutas todos los días de la semana y  de manera particular en vacaciones y épocas de festejos cuando la alimentación tiende a ser fuera de casa…. por eso, los alimentos fortificados de vitaminas esenciales como las antioxidantes, el complejo B, la vitamina D  y la muy importante  vitamina K juegan un papel importantísimo  en la alimentación de los niños, proveyéndoles de la sustancias esenciales que requieren para su desarrollo y crecimiento y para la prevención de enfermedades.

De la misma manera, las verduras y frutas, además de los cereales integrales y los productos de origen animal aportan para los niños  minerales esenciales que favorecen la correcta contracción de los músculos, la fortaleza de la de los huesos y dientes, y, en general, sostienen el metabolismo y el crecimiento.  Conseguirlos en cantidades apreciables y suficientes todos los días del año es un reto, si no se consumen o incluyen en la dieta  alimentos fortificados que los contienen en vehículos disponibles y estables y que son tan fáciles de incluir en  comidas formales y refrigerios y tan prácticos en días cuando estamos de prisa o fuera de casa…. jugos fortificados, cereales o galletas bajos en azucares y grasas saturadas, leches fortificadas, son todas excelentes vehículos de estos minerales esenciales, como el potasio, el calcio, el hierro , y de las vitaminas ,las 13, esenciales que los niños requieren todos los días para vivir con bienestar.  

Finalmente, los alimentos fortificados y enriquecidos contienen ácidos grasos esenciales que son difíciles de encontrar en la dieta habitual de las personas que vivimos en Latinoamérica, de nuevo en vehículos fáciles de almacenar, transportar y cocinar, además de deliciosos.  Destacan los ácidos grasos de la familia omega 3, y muy en particular el  DHA,  que se encuentra de forma natural, primordialmente en los pescados de agua fría y en las micro algas que estos pescados consumen.

Dado que nuestros países el consumo de pescados es bajo, especialmente en los niños, y más en época de fiestas y vacaciones,  son los alimentos fortificados, junto con las semillas  ricas en aceites vegetales, incluidas habitualmente en la dieta,  la mejor estrategia para asegurar el consumo adecuado de estos nutrimentos que están relacionados con el desarrollo de los niños y con sus habilidades cognitivas….

Por eso, un buen regalo esta navidad y este fin de año, para nuestras familias, es una buena revisión a la lista del supermercado y al contenido de nuestras despensas, alacenas.

Busquemos incluir abundantes  alimentos frescos: verduras y frutas de temporada, así como  alimentos fortificados, pastas, cereales, galletas, leches y bebidas lácteas, yogurts, jugos, fortificados   con vitaminas, minerales y ácidos grasos esenciales que complementan  la calidad de la  alimentación de nuestros niños y les ayuden alcanzar sus metas  nutricionales, todos los días, incluidos los de fiesta.