¿Cuál es el papel de la vitamina K?

Todos sabemos de la importancia de una alimentación variada y rica en vitaminas y minerales. Por eso, priorizamos siempre invertir en la calidad de los alimentos que ofrecemos a nuestros hijos, ¿no es así?

Y entre las vitaminas importantes que deben ser priorizadas, está la vitamina K. ¿Pero por qué?

La vitamina K tiene su función más conocida relacionada con el proceso de coagulación sanguínea y su deficiencia está eventualmente asociada a la enfermedad hemorrágica. Por eso, es importante mantener un buen consumo entre los niños.

La deficiencia de la vitamina K es más común entre los recién nacidos, antes conocida como la Enfermedad Hemorrágica del Recién Nacido, debido en parte, a la transferencia de bajas cantidades de vitamina K a través de la placenta o de la leche materna, que puede llevar a hemorragias en este grupo. Actualmente, como tratamiento estándar, se utiliza la aplicación de vitamina K, administrada luego después del nacimiento.

Además, la vitamina K también se constituye como un elemento esencial para la mineralización ósea.

¿Pero en que alimentos la vitamina K está presente?

La forma predominante de vitamina K en los alimentos es la filoquinona.

Generalmente, los alimentos que más contribuyen a suplir las necesidades de vitamina K son los grupos de los aceites y grasas y las hojas verdes oscuras, siendo responsables por aproximadamente el 80% de la ingestión total.

Entre las hortalizas, los vegetales de hojas verdes contienen mayor contenido de filoquinona y contribuyen con 40-50% de la ingestión total, como, por ejemplo, la espinaca, con un contenido de 400 mg por 100 g en la espinaca y otras hortalizas. Además, el frijol fue identificado como una importante fuente alimentaria de esta vitamina. Vale la pena resaltar que la vitamina K es liposoluble, o sea, necesita la presencia de grasa o aceite para ser aprovechada por nuestro cuerpo. La espinaca o col salteada es la mejor opción para garantizar la fuente de vitamina K. Los alimentos enriquecidos o fortificados con vitamina K completan la lista de fuentes importantes para este nutriente.

Por lo tanto, garantizar buenas fuentes alimentarias de esta vitamina es esencial para la prevención de enfermedades en niños y adultos. ¡Y recuerde que cuanto más colorido es la alimentación, más nutrientes tendrá!

Referencias bibliográficas:

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