Pescados y aceites de pescados:  la importancia para el desarrollo infantil

 

Cuando pensamos en una alimentación equilibrada y sana para nuestros niños, las frutas, verduras y legumbres son las primeras en la lista, ¿cierto? Aquí mismo en Alimenta el futuro ya hablamos varias veces sobre la importancia de estos alimentos.

¿Pero será que es necesario preocuparse por otros alimentos?

¡Si! Existen nutrientes específicos que no se encuentran en los vegetales y frutas, como, por ejemplo, los aceites de pescados y los pescados, que contienen omega-3, como el EPA (ácido eicosapentaenoico) y principalmente, el DHA ácido docosahexaenoico (DHA).

El DHA se constituye en un nutriente fundamental para el crecimiento y desarrollo infantil, cuyo papel principal está en la formación y el funcionamiento del sistema nervioso central y de la retina en los seres humanos. Según la Asociación Brasileña de Nutriología, el DHA es considerado el principal ácido graso presente en la sustancia gris del cerebro, correspondiendo a 15% de la composición total de ácidos grasos en el córtex frontal humano.

Además, el omega 3 ejerce beneficios adicionales para los niños en sistemas específicos del cuerpo humano:

  • Sistema nervioso central: contribuye para mejoras en diferentes parámetros de la función cognitiva;
  • Desarrollo visual: resulta en una mejora de la agudeza visual;
  • Salud cardiovascular: mejora la presión arterial;
  • Sistema inmunológico: protege el niño contra alergias en la primera infancia.

Siendo así, ofrecer alimentos como los pescados o DHA en aceites de pescados y de algas, en forma de suplementos, es importante para garantizar la ingestión adecuada de este nutriente para los niños.

¿Y puede ser cualquier pescado?

En primer lugar, es importante resaltar que en una alimentación equilibrada y sana es fundamental priorizar el consumo de pescados por los menos dos veces a la semana, por ser una excelente opción de fuente de proteína con baja cantidad de grasas. Pero, apenas algunos pescados son fuentes de omega 3, entre ellos: el salmón, el atún, el arenque y la sardina.

En virtud de la importancia de la omega 3 para el desarrollo infantil, la Asociación Brasileña de Nutriología recomienda que niños de 6 a 24 meses, cuando no amamantados, deben recibir DHA a través de una fuente láctea. Para niños con 24 meses o más, durante los cinco primeros años de vida, deben recibir ingestión dietética adecuada de DHA (200mg/día), debiendo ser estimuladas el consumo de las fuentes nutricionales y, en caso de deficiencia comprobada, se debe considerar la suplementación.

 

Referencias bibliográficas:

González, F. E.; Báez, R. V. In time: Importância dos ômegas 3 na nutrição infantil. Rev Paul Pediatr. 2017;35(1):3-4.

Vitolo, M. R (ed). Nutrição: da gestação ao envelhecimento – Rio de Janeiro: Ed. Rubio, 2008.

Associação Brasileira de Nutrologia. I Consenso da Associação Brasileira de Nutrologia sobre recomendações de DHA durante gestação, lactação e infância. International Journal of Nutrology. Ano 7, n° 3, 2014.