Almuerzos escolares: Cómo ayudar a tu hijo a tomar decisiones saludables

A veces las madres y los padres de familia sufrimos cuando sentimos que  perdemos el control sobre lo que comen nuestros hijos, sobre todo durante el tiempo que pasan en la escuela y sobre todo cuando se van haciendo más grandes. Por eso, vale la pena irlos educando también a ellos en cómo tomar las mejores decisiones sobre su alimentación para que puedan buscar por si solos su bienestar, mientras aprenden a disfrutar la buena comida y a equilibrar sus menús y preparaciones. Cuanto antes, mejor….es cómo diría la parábola, como enseñarlos a pescar.

Acá te bridamos 10 tipos que te pueden ayudar precisamente a eso, a educar a tus hijos a tomar las mejores decisiones:

  1. Enseña a tus hijos a saciar su sed siempre con agua sola. Que identifiquen los bebederos de agua potable en su escuela o entorno y  beban siempre agua sola antes que cualquier otra bebida
  2. Ayuda a tus hijos a elegir otras bebidas además del agua,  en primer lugar por su aporte nutrimental, antes que por su sabor, color  o por la marca que los comercializa. La leche fortificada con vitaminas A y D, ya sea sola o de sabores, los jugos, sin azúcares añadidos, fortificados, son ambos excelentes opciones. Sugiéreles no beberlos en cantidades demasiado abundantes….
  3. Que tu pequeño siempre empiece a armar su menú o platillo pensado en una verdura o fruta y luego la complemente con los demás ingredientes. Que la verdura o fruta ocupe casi la mitad de su plato o contendor de comida y que esté sazonada con aderezos, si es verdura, no muy espesos o cremosos, sino más bien usando vinagretas, o aderezos ligeros a base de aceites, jugos o hierbas. Para la fruta que elija yogurt  fortificado, granola, semillas oleaginosas a o avena como complemento.
  4. Enséñale a tu pequeño a elegir productos de cereales bajos en azúcares, grasa  o sal y que contengan harinas integrales o con grano entero. No es lo mismo una papa deshidratada que otra frita, con mucha sal; o, un pan horneado integral,  que una dona frita y cubierta con glasé y eso lo debe de saber tu pequeño.
  5. Que tu hijo elija para complementar su porción de fruta o verdura y sus cereales integrales, un producto de origen animal magro o bajo en grasa, o un lácteo descremado. Queso fresco, pollo deshebrado, huevo cocido o atún fortificado en lata…. son todas buenas opciones mientras que los quesos muy grasosos, el pollo empanizado o  las hamburguesas muy grasosas no son tan buenas opciones.
  6. En vez de productos de origen animal, enséñale a tu hija o hijo a elegir algún producto rico en proteínas pero de origen vegetal; pueden ser frijoles cocidos, humus de garbanzo o lentejas cocidas ya sea calientes o en frio, en ensalada.
  7. Recuérdale a tu pequeño que no todo lo casero es saludable y que muchas preparaciones que nos encantan, aunque sean preparadas en el momento y parezcan saludables, pueden no serlo tanto…. Eso sucede con sándwiches  o tortas muy ricos en grasa, con mayonesa, crema, mantequilla y productos fritos o capeados,  pizzas caseras o empacadas, molletes o chilaquiles a la mexicana. Que evalué la calidad de los ingredientes y elija 90% de su platillo pensando en salud….
  8. Eneñale a tu pequeño a insertar los alimentos de placer en sus comidas. Que sean siempre en porciones pequeñas, y que siempre se consuman en el marco de una alimentación  saludable…. 10% de tu platillo, de tu menú es suficiente; y, no más de un alimento de placer por comida. Esto incluye los dulces, postres, pastelillos, galletas dulces o saldas y  las botanas saladas, como papas fritas, o botanas empacadas. 
  9. Ayúdale a  los niños de casa a entender el rol que los refrigerios de media mañana, las colaciones, juegan en la alimentación. No son comidas completas ni deberían de sustituirlas. Según la OMS, Organización Mundial de la Salud, debería cada refrigerio de media mañana, aportar el 15% del total de las calorías de un día, lo que quiere decir una comida pequeña…. Dependiendo de lo largo de su jornada, del desayuno consumido su aporte total de calorías y la importancia que deben de tener en la alimentación, pero, si es importante que el niño  dimensione el resto de sus comidas del día al planear su refrigerio.
  10. Confía en el criterio de tus hijos. Los niños empoderados y que sienten el apoyo de sus padres pueden tomar muy buenas decisiones.  Guíalos más que supervisarlos, hazlos sentir auto eficacia en sus propias decisiones  y cuando algo falle en cuanto a sus elecciones, hazlos reflexionar qué fue en vez de llamarles la atención.