LOS NIÑOS DEBEN EJERCITARSE DESDE TEMPRANO

La actividad física iniciada en la infancia garantiza un desarrollo saludable

Energía combina con infancia. Y realmente, para garantizar un crecimiento sano, los niños deben mantenerse activos. Desde muy temprano los niños pueden empezar a practicar actividad física, siempre y cuando sean realizados en forma de juegos y con la orientación y el apoyo de los papás.

La actividad física practicada desde temprano fortalece los músculos, las articulaciones, los huesos y el corazón, mejora la postura, el equilibrio y la capacidad de concentración, promoviendo más interacción social y el desarrollo de la autoestima. Así como ocurre con los adultos, siempre que vaya a practicar alguna actividad física, el niño debe calentarse, tomar agua antes, durante y después de la actividad y empezar el ejercicio en el nivel correspondiente a su acondicionamiento físico.

Las actividades aeróbicas, las favoritas de los niños porque envuelve movimiento continuo de los grandes grupos musculares, promueven el aumento de la frecuencia cardíaca, acelerando el metabolismo y el gasto de energía. Todo esto es importante para mantener la salud del corazón y de los pulmones. Futbol, básquet, vóley, quemados, skate, patinaje, ciclismo, baile, natación, tenis, artes marciales, saltar cuerda, son actividades que pueden ser experimentadas por los niños con la supervisión de los papás.

Ejercicios que estimulan los niños a estirarse y a doblarse promueven la flexibilidad de los músculos. Tales actividades, como juegos en el patio, jardinería, gimnasia, baile, saltos y estiramientos promoverán la buena postura y relajación.

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