¿La anemia es una enfermedad grave?

Mucha gente en el país tiene la idea de que la anemia es una enfermedad asociada con la pereza, la falta de voluntad, y el amarillamiento. Probablemente por un antiguo recuerdo del personaje Jeca Tatu, de Monteiro Lobato. La imagen de un campesino con una panza llena de gérmenes, cansado y apático es de alguna forma verdadera.

La anemia carencial, especialmente causada por la falta de ingestión de hierro, es una de las enfermedades más importantes en todo el mundo, con millones de personas afectadas por esta deficiencia. La ingestión de los alimentos ricos en hierro como las carnes, especialmente las rojas, pero también todas las blancas, y vegetales ricos en hierro como los granos, pueden ayudar a prevenir la anemia. Sin embargo, exactamente por estar asociado a alimentos de costo relativamente alto y no de uso universal, esta enfermedad afecta a personas en todo el mundo, y mucho más en los países en desarrollo o incluso en algunos focos de pobreza en los países ricos.

La anemia, sin embargo, también es frecuente en las clases sociales más altas hoy en día, y en algunas situaciones bien específicas. El vegetarianismo sin orientación adecuada, el hábito de no comer carnes por motivos religiosos o por filosofía, terminan generando estos casos en adolescentes y adultos jóvenes que siguen esta práctica. Niños menores de cinco años, adolescentes – especialmente del sexo femenino (pérdidas menstruales mayores), atletas y la población más anciana, son los de mayor riesgo en presentar la enfermedad.

Los síntomas más comunes de la anemia se establecen por cansancio, palidez, mocos mas claros, falta de aire y fatiga. La anemia puede ser evaluada con un simple examen de sangre, en la cual medimos la hemoglobina circulante y el hematocrito, además de evaluar las medidas de los glóbulos rojos de la sangre, que suelen ser menores y con menor coloración. Pero del punto de vista de la salud, antes mismo de surgir la anemia, ya en las etapas más precoces de deficiencia de hierro, ya están comprometidas inúmeras funciones decurrentes de hierro escaso. Este mineral, que es muy frecuente en la naturaleza, participa de un sin número de procesos en nuestro organismo. La deficiencia de hierro puede afectar aspectos importantes en nuestro sistema nervioso, alterando la memoria, la inteligencia, la capacidad para resolver problemas (cognición), la atención y deja al paciente más propenso a accidentes que demandan de mayor concentración. Por lo tanto, el riesgo es mayor a uno tener accidentes comunes y de trabajo repetitivo.

Estudios en diferentes partes del mundo y en Brasil muestran que los niños menores a los 3 años de edad, mismos tratados con hierro, pueden presentar consecuencias a largo plazo, nunca logrando totalmente el potencial de aquellas que no presentaron anemia o deficiencia de hierro. De esta forma, mismo muchos años después del término de la anemia, adolescentes que fueron seguidos por varios años después todavía presentaban mayor riesgo social, con mayor participación en accidentes, castigos, dificultades para conseguir empleos y otros.

Por este motivo, la Sociedad Brasileña de Pediatría – SBP, considera que la anemia es una urgencia. Necesita ser diagnosticada rápidamente y debería ser siempre prevenida de manera efectiva. Algunas cosas relativamente sencillas pueden ser hechas. Un mayor incentivo a la lactancia materna exclusiva y posteriormente prolongada ayuda a prevenir la enfermedad, ya que la lactancia natural tiene hierro de excelente absorción y disponibilidad.

Cuando no hay posibilidad de lactancia natural o en la vigencia de fórmulas lácteas, el hierro de estos productos garantiza la prevención de la deficiencia. La Sociedad Brasileña de Pediatría recomienda el uso de suplementos de hierro de buena disponibilidad para el niño a partir del tercer mes de vida.

Sin embargo, en el período de la introducción de nuevos alimentos, podemos contribuir de forma decisiva alimentos ricos en hierro, como las carnes. El hierro de fuente animal, el que llamamos de hierro hemínico, tiene buena absorción y permite excelente aprovechamiento del mineral. Si utilizamos vegetales, como existe la posibilidad de que estos contengan elementos que dificulten la absorción del hierro, el truco es introducir alimentos que ayuden a la absorción de hierro de estos vegetales. De esta forma, la combinación de frijol con vitamina C (ácido cítrico), presente en las frutas cítricas (naranja, limón, mandarina, y otras), es esencial para garantizar el éxito de la ingestión de hierro y su uso adecuado.

Durante los primeros años de vida, los suplementos de hierro son importantes para garantizar el aporte correcto y prevenir la anemia. Otras etapas importantes para el uso de suplemento son en la adolescencia, mujeres en edad fértil y gestantes, las que están amamantando y en los más ancianos.

Un programa adecuado de información, prevención y tratamiento temprano de la anemia ferropriva (por deficiencia de hierro), con el uso de todas las herramientas disponibles (prevención prenatal, lactancia materna prolongada, uso de fórmulas lácteas con hierro, alimentos adecuados, suplementos de buena calidad) pueden salvar vidas, prevenir alteraciones en el desarrollo intelectual y garantizar un menor número de accidentes laborales, economizando una enorme suma de recursos económicos y de salud.