NUTRICIÓN E INMUNIDAD: ¿CUÁL ES LA RELACIÓN?

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Las vitaminas A, B6, C, D, E, omega-3, selenio y cinc son componentes esenciales para fortalecer el sistema inmunológico.

Todos los días, el cuerpo humano está expuesto a varios estímulos con el potencial de comprometer la salud y el bienestar. La exposición a virus, bacterias, estrés y contaminación del aire, por ejemplo, puede contribuir a un mayor riesgo de infecciones y enfermedades.

Por otro lado, el sistema inmunológico es la defensa natural del cuerpo contra los agentes nocivos para la salud. La respuesta inmune implica un proceso complejo de moléculas, células y tejidos diseñados para defender al cuerpo. Pero, para que este sistema funcione activamente, y en todo su potencial, es importante que se fortalezca.

Existe evidencia de que, una alimentación equilibrada rica en micronutrientes (vitaminas y minerales), ácidos grasos poliinsaturados omega-3 y otros compuestos bioactivos (como los polifenoles) ayudan a mantener el sistema inmunológico. Por otro lado, las personas con hábitos alimenticios desequilibrados están sujetas a un estado inadecuado de nutrimentos, lo que puede provocar desnutrición y un fenómeno conocido como “hambre oculta”. El hambre oculta, aislada o combinada con factores como la inactividad física, el tabaquismo, el estrés y el uso de medicamentos, compromete la calidad de la respuesta inmune y la salud en general.

Investigaciones han demostrado que las vitaminas A, B6, C, D, E, los ácidos grasos poliinsaturados omega-3 y los minerales selenio y cinc son componentes clave para fortalecer el sistema inmunológico. En este sentido, el consumo de comidas balanceadas, que contienen porciones adecuadas de fuentes alimenticias de estos nutrimentos, como frutas, productos lácteos, carne, huevos, pescado, frijoles y semillas oleaginosas, garantizan el suministro adecuado de estos nutrimentos.

Además, el consumo regular de alimentos enriquecidos o fortificados con vitaminas, minerales y ácidos grasos omega-3 ayudan a garantizar la ingesta diaria recomendada de estos nutrimentos en diferentes etapas de la vida, ya que a menudo no podemos mantener una dieta adecuada. El uso de suplementos alimenticios también es una buena estrategia para prevenir deficiencias nutricionales y fortalecer el sistema inmunológico.

Si tiene dudas sobre su dieta o salud, siempre hable con un médico o nutricionista.