Consecuencias de la anemia no tratada en la primera infancia

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En un artículo anterior te expliqué la importancia del hierro y de la función adecuada de los glóbulos rojos para que el oxígeno llegue a todas las células del cuerpo. Ahora necesitas saber qué pasa con la anemia por deficiencia de hierro (ferropénica) en los niños y qué consecuencias puede tener.

Antes de ello debes saber que la anemia por deficiencia de hierro habitualmente es la manifestación de una ingesta inadecuada de hierro durante un tiempo relativamente prolongado. El cuerpo tiene algunos sitios donde puede acumular este elemento, especialmente en el hígado y la médula ósea. Es posible medir estas reservas con pruebas en sangre como la ferritina y la transferrina, moléculas que se relacionan de forma directa con la cantidad de hierro disponible. Esto quiere decir, si baja la ingesta de hierro en la dieta, poco a poco se van consumiendo las reservas y si estas se agotan, entonces se hará evidente la anemia por deficiencia de hierro.

Durante los primeros 6 meses de vida, la principal fuente de hierro es la leche materna que contiene relativamente poco hierro, pero contiene factores que hacen que sea mucho más fácil absorberlo. Las fórmulas infantiles contienen factores menos efectivos que los de la leche materna, pero esto se compensa añadiendo hierro. La anemia por deficiencia de hierro es más frecuente entre los 6 meses y los dos años de edad, justo durante el periodo en el que hacen la transición de la lactancia a la alimentación complementaria y se integran a la dieta familiar. El problema es que muchos niños se vuelven hiperselectivos (picky eaters o niños melindrosos) y pueden no consumir suficientes alimentos que contengan hierro como carne, pollo, pescado, frutos secos o leguminosas. Afortunadamente, cada vez hay más productos diseñados para esta edad que contienen hierro, por ejemplo fórmulas infantiles, papillas, entre otros.

Los menores de dos años, en quienes estos problemas son más comunes, habitualmente no presentan síntomas o no saben comunicarlos. Se ha descrito que pueden volverse irritables, presentar debilidad y falta de interés en el juego o en convivir con otros niños, pero no son datos específicos ya que muchos niños pueden presentar este comportamiento por diversas razones. Aún con anemia leve los niños presentan un menor lapso de concentración en la escuela y al realizar actividades habituales, su nivel de alerta puede estar disminuido y su capacidad de aprender limitada.

Ocasionalmente estos niños pueden manifestar pica. Esta se define como la ingesta de sustancias no nutritivas, como tierra, yeso de las paredes, gises. Algunos niños lo hacen ocasionalmente como parte de su curiosidad, pero si este comportamiento es repetitivo y dura más de un par de ocasiones, tal vez sea necesario considerar la posibilidad de deficiencia de hierro.

En muchas poblaciones del mundo, especialmente aquellas afectadas por la pobreza o con situaciones adversas, los niños son susceptibles de presentar deficiencia de hierro y anemia. Por ello, se han conducido diferentes estudios para saber qué consecuencias podría tener a largo plazo. En niños con anemia moderada a severa se ha encontrado un desempeño pobre en pruebas estandarizadas de inteligencia y de cognición, pero generalmente se asocia con fatiga, falta de interés y otros síntomas, por lo que no es fácil concluir si el mal desempeño es por alteraciones propiamente cerebrales o por la fatiga, pero definitivamente tiene un papel importante en un desempeño pobre

Hasta cierta edad, estos datos se revierten al administrar hierro a los niños, pero aún se busca comprender si los efectos en el desempeño pobre son reversibles o tienen consecuencias a largo plazo. Estudios en los que administran hierro y omega-3 a niños con alguna deficiencia de ambos durante un año, mejoraron su desempeño escolar.

Es importante que tengas presente que el peso no necesariamente es un buen indicador del estado de nutrición, puede haber niños con peso adecuado e incluso sobrepeso y aún así tener deficiencia de hierro y otros micronutrimentos. Incluso se ha observado que en niños con sobrepeso u obesidad desde edades tempranas, la deficiencia de hierro puede ser frecuente.

¿Cómo se diagnostica la anemia? Es necesario tomar muestras de sangre para medir el número de glóbulos rojos, determinar el contenido de hemoglobina, entre otros datos. Como mencioné antes, se pueden medir algunas sustancias que funcionan como depósito de hierro. Sin embargo, otra deficiencias pueden ser más difíciles de medir directamente, por lo que puede ser necesario que una nutrióloga o un nutriólogo evalúe la calidad de la alimentación para saber si hay alguna deficiencia en la dieta.

Si tienes duda acerca de este tema, te invitamos a dejar tus comentarios y trataré de resolverlos en siguientes artículos.

Referencias [1-4]

  1. Rote, N.S. and K.L. McCance, Alterations in Erythrocyte Function, in Pathophysiology, The Biologic Basis for Disease in Adults and Children, S.E. Huether and K.L. McCance, Editors. 2014, Mosby.
  2. Lozoff, B., et al., Long-lasting neural and behavioral effects of iron deficiency in infancy. Nutr Rev, 2006. 64(5 Pt 2): p. S34-43; discussion S72-91.
  3. Sorensen, L.B., et al., Diet-induced changes in iron and n-3 fatty acid status and associations with cognitive performance in 8-11-year-old Danish children: secondary analyses of the Optimal Well-Being, Development and Health for Danish Children through a Healthy New Nordic Diet School Meal Study. Br J Nutr, 2015. 114(10): p. 1623-37.
  4. Sypes, E.E., et al., Higher Body Mass Index Is Associated with Iron Deficiency in Children 1 to 3 Years of Age. J Pediatr, 2019. 207: p. 198-204 e1.